EL TÍO ARISTO

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    No es que fuera mayor, pero acusaba ya el desdén de sus largas correrías en aquella especie de pose hierática, casi como parte integrante del mobiliario del viejo salón. Recuerdo al tío Aristo desde los tempranos años, instalado allí en casa de los abuelos a la vuelta de uno de sus acostumbrados viajes, ellos lo recibieron como un regalo aunque de poca utilidad. En sus años jóvenes causó estragos en las cercanías, según la abuela debió ser un auténtico galán, amigo de casas ajenas, pero hábil a la hora de escurrir el bulto cuando el asunto se tornaba feo. En una ocasión en que caí enfermo, uno de esos catarros infantiles en los que la fiebre te obliga a permanecer acostado en vacaciones, el tío Aristo estuvo a los pies de mi cama durante dos días seguidos, brindándome su compañía. Por entonces las noticias destacaban el avance tecnológico de la humanidad en su incursión espacial y en el televisor nos sorprendían las imágenes de los astronautas en su tambaleante paseo lunar, algo impensable hasta la fecha. Sobre todo por las noches, el tío Aristo me contaba sus inusitados proyectos a los que imbuía de una original filosofía, algo insólita, pero no por ello descabellada... Me aseguraba que algún día también él alcanzaría la luna, aquel sería su próximo viaje. Lo cierto es que su compañía me ayudó a espantar la maldita fiebre aquella que se había propuesto amargarme el verano. Eran los tiempos del Instituto en la ciudad y de la casa de los abuelos en el pueblo. Luego, los años discurrieron implacables para todos.

   El tío Aristo desapareció un día y nunca más regresó. Sin embargo, siempre le tuve presente. Más tarde, cuando hube de trasladarme y realizar los estudios universitarios lejos de mi tierra nada podía apartarle de mi mente, hasta el punto de que es su recuerdo mucho más fuerte que la ausencia de los demás seres queridos. Sí, los abuelos fallecieron y la casa antigua del pueblo, víctima de las desavenencias familiares, quedó abandonada en una suerte fatal de soledad y ruina. Aunque nada existe en el pueblo hoy que me pertenezca ni merecedor de ser poseído suelo visitarlo cada año y rememorar los caminos, el abeto que creció o la fuente que aún mana su caudal libre, fresca. Observo entre los desvencijados marcos de las ventanas, solitarias, en un intento por reconocer los rostros que en otro tiempo allí brillaron, temeroso a la vez por si vislumbro la faz de mi propia infancia. Escruto en lo alto el ático, el viejo pajar, mientras la noche se posa sobre las tejas desordenadas y la luna, arriba, flota casi al alcance de la mano...

 Entonces, me cercioro de que estoy solo y, a media voz, lo llamo en un susurro:

-...¡ Aristo, Aristófanes !

   No he podido olvidar su promesa ni tampoco la última vez que lo ví, el tío Aristo se estiró en una lánguida contorsión antes de acicalarse los bigotes y, de un ágil salto, dejó el sillón para salir por la ventana a su paseo sigiloso por el tejado. Sin dejar de contonearse volvió la vista atrás para despedirse y, tras varios parpadeos seguidos, se marchó maullando a la luna.

.

    * Es una Colección “Son Relatos”, © Luis Tamargo.-

http://leetamargo.blogspot.com

 

19/01/2007 15:26. Autor: LeeTamargo. #. Tema: Relatos.

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.comAutor: white

Recuerdos de la infancia que crecen con nosotros moldeando sus figuras y agrandando sus sombras.
Un placer añorar el pasado de pueblo y abuelos.
Saludito

Fecha: 19/01/2007 20:02.


gravatar.comAutor: Lyzzie

Me alegra volver después de tanto tiempo y ver q hay cosas q no han cambiado!
Un beso!

Fecha: 20/01/2007 12:21.


gravatar.comAutor: Trini

Genial Lee. Durante todo el cuento pensaba que era un tío de verdad y descubro que es un gato...
Pues si, seguro que se fue para cortejar a a la luna.

Un abrazo

Fecha: 20/01/2007 14:52.


gravatar.comAutor: LeeTamargo

...Recuerdos vivos, White, de un tiempo en que se hablaba con los gatos y la luna parecia estar tan cerca... GRACIAS, AMIGA:
LeeTamargo.-

Fecha: 20/01/2007 19:35.


gravatar.comAutor: LeeTamargo

...Casi, Lyzzie, casi como siempre. Algún añito más y algunos relatos nuevos. Me alegra el reencuentro, amiga...
SIGO SALUDÁNDOTE:
LeeTamargo.-

Fecha: 21/01/2007 21:07.


gravatar.comAutor: LeeTamargo

...Jeje, Trini, no te equivocaste al leer: mi tío es un gato que cada noche viaja a la luna. Ni que decir tiene que sigue siendo mi preferido...
GRACIAS, AMIGA: LeeTamargo.-

Fecha: 22/01/2007 21:41.


gravatar.comAutor: DArilea

Muchas veces me pregunto que es lo que hace que la luna y los gatos esten tan unidos?
A lo mejor tu tienes la clave.

Fecha: 26/01/2007 16:26.


gravatar.comAutor: LeeTamargo

...Para los poetas, Dari, las claves no importan tanto. Necesitamos de otros mundos, donde el misterio y los sueños pervivan sin más. Prefiero dejar la respuesta en... la luna.
GRACIAS, AMIGA: LeeTamargo.-

Fecha: 26/01/2007 19:42.


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