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EL DUENDE PARTICULAR: Relato Al doblar la curva del río, entre la espesura de hayas, hay una gran piedra plana, redonda, semiroída en uno de sus cantos. Sentado en ella, apoyado sobre la cagiga milenaria puede contemplarse el río. El agua juega y arremolina espuma entre los surcos de las rocas enmohecidas. Un hilo de luz se asoma por el techo de hojas y, desde arriba, dibuja un arcoiris en la orilla, un manto multicolor que envuelve al hada del arpa, que danza y deja bailar sus dorados cabellos al sol, rodeada por un séquito de diminutos duendes, numerosos y curiosos, que se acercan y rodean la gran piedra plana. Algunos, de nariz arrugada, son feos y se esconden detrás de los árboles. El más bello se acerca y mueve los labios. No me habla, pero le escucho y, mientras se acompaña de suaves movimientos y ademanes delicados, me explica que lo veo porque soy niño. Se llama Particular, respondiendo a mi pregunta y continúa explicándome que él es el duende que me corresponde. Sí, de acuerdo al carácter de cada uno nos acompaña uno u otro duende y, por un instante, suspiro aliviado de que no sea uno de los que se ocultan tras las peñas. Con gestos elegantes se da prisa en aclararme que no somos niños siempre, que luego crecemos y es natural que así sea, pero que perdemos el alma niña y nuestro espíritu queda enturbiado por el tiempo. Después, un día, cuando contamos el secreto desaparece finalmente el hechizo.Aún resuena el eco del duende en mis recuerdos. A la entrada del río, hoy, un cartel de grandes letras se anuncia: "Se Vende Finca Particular"… Lleva ahí tantos años como los que yo anduve fuera del hogar. Ahora sé que no existe riqueza alguna capaz de comprar lo que ese bosque esconde. Y si lo hubiera, andaría igualmente sobrado de ignorancia al desconocer el verdadero valor de tesoro tan incalculable. …Hoy espero al otro lado del puente y, desde la orilla, a veces veo llegar algún niño que regresa por el camino vecinal, junto al río. No parecen ni tristes ni alegres… Son sólo niños, verdaderos niños que el río contempla a su paso.
Comentarios » Ir a formularioAutor: Lyzzie Así q yo tenía razón, el bosque está plagado de duendecillos :)! ¿Y el mío cual será? Yo si hay algo q no quiero dejar escapar nunca es mi alma de niña ;)! Besos! Fecha: 10/11/2004 13:43. Autor: me me pregunto cual seria mi duende...igual uno de los que se esconden detras de los arboles porque alma de niña desde luego no tengo lol besitos de niñas malassss Fecha: 11/11/2004 07:31. Autor: LeeTamargo ...Bueno, Lyzzie, aquí tener razón vale poco, basta con creer; yo que tú les preguntaría. Estoy seguro de que con ese deseo tuyo tan fuerte conseguirás lo que quieres, amiga! TE SALUDO: LeeTamargo.- Fecha: 11/11/2004 11:05. Autor: LeeTamargo ...Ya me parecía a mí: ¿A ver si vas a ser tú una duendecita...? SALUDÁNDOTE, ME: LeeTamargo.- Fecha: 11/11/2004 11:09. Autor: Brisa Que bonito.. Lee, verás hoy me has hecho sonreir, yo creo que con los duendes y con la niñez pasa lo mismo que con las personas a las que recuerdas con amor aunque no esten que mientras piensas en ellas algo de ello queda en tí, por eso Lee mis duendecillos siguen bailando para mi y susurrándome al oido de vez en cuando, y a veces puedo volver a sentirme niña :) Un besito Lee Tamargo :) Fecha: 12/11/2004 09:44. Autor: LeeTamargo ...¡Cuánto me alegro, Brisa! ¡Cuánta falta nos hace que los duendecillos de la niñez revoloteen en torno nuestro!... Si es que nos hacemos mayores y no queremos creer en nada! GRACIAS, AMIGA LeeTamargo.- Fecha: 12/11/2004 10:50. Autor: _Mary_ El bosque siempre tiene secretos... cuando niños siempre vemos cosas que lo adultos no ven... cuando somos adultos, quienes hemos visto algo en el bosque, tratamos de reencontrar al niño/a que fuimos y sí, podemos volver a ver lo que nos atrajo hace años... cuantos?... uy... muchos... Saludos desde México, querido amigo, excelente relato. Fecha: 13/11/2004 01:15. Autor: LeeTamargo ...Sí, Mary, siempre nos acompaña ese niño que fuimos. Es justo cuidarlo y pulir nuestras oxidadas costumbres de adultos para que siga cómodo en nuestra compañía. Sería una lástima desaprovecharlo, ¿no crees? GRACIAS A TI: LeeTamargo.- Fecha: 13/11/2004 02:32. Autor: Corazón... Holas Lee.. Bonito relato, había escuchado sobre los duendes, pero nunca me había puesto a pensar en el mío... ¿Qué será de él... a dónde andará? Anda Lee, me has hecho pensar ;) cosa que no se me da muy bien... Me ha encantado, saludos y feliz domingo! ;o) Fecha: 14/11/2004 19:58. Autor: LeeTamargo ...Lo malo de pensar es pensar demasiado, Corazón, pero por tus escritos no creo que se te dé mal. Seguro que cerca tuyo has tenido (o tienes)algún duende... Ya me contarás! SUERTE, AMIGA: LeeTamargo.- Fecha: 14/11/2004 19:43. |
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